Escrito en una segunda persona urgente y reflexiva a la vez -con ritmo y densidad formidables- ese "vos" nos envuelve desde las primeras páginas. Lila Zemborain da un salto desde lo ominoso escondido y descubierto en su linaje, hacia otras barbaries, y renueva la pregunta por nuestra más o menos... Ver más
Escrito en una segunda persona urgente y reflexiva a la vez -con ritmo y densidad formidables- ese “vos” nos envuelve desde las primeras páginas. Lila Zemborain da un salto desde lo ominoso escondido y descubierto en su linaje, hacia otras barbaries, y renueva la pregunta por nuestra más o menos distraída connivencia. María Mascheroni Culpa y vergüenza, rostro bifronte de un linaje no sólo escondido, también ominoso. La imagen del mal-frívola, banal-se vuelve punctum, movimiento radial, pesquisa sobre la verdad y el origen, una poética de la confesión. Diario, ensayo, narración, avatares precisos que definen la condición mestiza, plebeya, de su escritura.
Sandro Barrella